La mala distribución y administración del agua en las zonas agrícolas

¿Alguna vez te has preguntado al momento de comprar algunas verduras frescas en el supermercado sobre el tiempo que estas demoran esta en desarrollarse?, no todos los productos necesitan la misma cantidad de agua, la diversidad en la actividad agrícola se puede medir en el uso que se le da al recurso fundamental: el agua.

El agua es un recurso indispensable para el desarrollo económico y social, además adquiere una particular relevancia en zonas áridas y agrícolas.

El uso sustentable de los recursos hídricos requiere un enfoque integrado entre los distintos usos entre el agua superficial y subterránea. Por otro lado, la importancia de este recurso es importante para la agricultura del Perú[1] por lo siguiente:

La agricultura en el Perú tiene un importante peso económico y social. En general, se estima que hay 2.3 millones de hogares cuya actividad principal es la agricultura[2]  (Zegarra y Tuesta, 2009). Estos hogares representan al 34% de los hogares peruanos (80.8% de los hogares rurales y 10.6% de los hogares urbanos), y generan aproximadamente el 7.6% del PBI Nacional[3] (MINAG, 2010). Excluyendo a Lima, la agricultura ocupa aproximadamente el 40% de la PEA (en la sierra alcanza el 55%) y representa entre el 20% y el 50% de los PBIs regionales (Zegarra y Tuesta, 2009).

El gran dinamismo de la agricultura en los últimos años, ha sido propulsado por el importante crecimiento de las exportaciones y el aumento en la producción agrícola y pecuaria. Por otro lado, a diciembre del 2009, el Valor Bruto de la Producción Agropecuaria[4]  alcanzó los S/. 19,288 millones de nuevos soles[5]. Entre el 2000 y el 2009, el Valor Bruto de Producción Agrícola (a precios constantes de 1994) creció a una tasa de 3.74% (siendo el sector pecuario el más dinámico, pues creció a una tasa promedio de 4.94%). Las exportaciones FOB[6] de productos agrarios pasaron de US$  779 millones en el 2000, a US$ 2,628 millones en el 2009 (mostrando un crecimiento promedio anual de 14.5%), mientras las importaciones CIF[7] alcanzaron los US$ 2,558 millones de dólares (tasa de crecimiento promedio anual de 10.65% anual en los últimos 10 años) y las importaciones de bienes de capital alcanzaron los US$ 76 millones, (que muestran una marcada tendencia al alza y una tasa de crecimiento de 9% anual promedio)[8].

Abordando este tema desde una perspectiva jurídica, mediante la ley N° 29338 (Ley de Recursos Hídricos), nace un nuevo organismo: la Autoridad Nacional del Agua (ANA), la cual estableció los siguientes principios sobre este recurso hídrico:

1. Principio de valoración del agua y de gestión integrada del agua

2. Principio de prioridad en el acceso al agua

3. Principio de participación de la población y cultura del agua

4. Principio de seguridad jurídica

5. Principio de respeto de los usos del agua por las comunidades campesinas y comunidades nativas

6. Principio de sostenibilidad

7. Principio de descentralización de la gestión pública del agua y de autoridad única

8. Principio precautorio

9. Principio de eficiencia

10. Principio de gestión integrada participativa por cuenca hidrográfica

Las reacciones ante esta ley han sido muchas, pero debe tomarse especialmente en cuenta  la opinión de los beneficiados de esta ley, como por ejemplo, la opinión de la Junta Nacional de Usuarios de los Distritos de Riego del Perú (JNUDRP)[9]: “Saludamos la actitud demostrada por el Pleno del Congreso de la República al haber aprobado la Ley General del Agua, consideramos que es un ley buena, aunque no es perfecta, pero se pueden ir perfilando algunas imprecisiones durante la Reglamentación”, señaló el presidente de la JNUDRP. Enrique Málaga

Respecto a los agricultores, ellos se organizan, con apoyo de sus gobiernos locales, en Juntas de Usuarios, la cual se encuentra tipificada en el artículo 28 de la ley 29338 y dice lo siguiente:

La junta de usuarios se organiza sobre la base de un sistema hidráulico común, de acuerdo con los criterios técnicos de la Autoridad Nacional.

La junta de usuarios tiene las siguientes funciones:

a. Operación y mantenimiento de la infraestructura hidráulica.

b. Distribución del agua.

c. Cobro y administración de las tarifas de agua.

El ejercicio de las funciones asignadas a las juntas de usuarios, por realizarse respecto a recursos de carácter público, es evaluado conforme a las normas aplicables del Sistema Nacional de Control.

El presente artículo analiza los problemas que suele dar con respecto a las funciones “a” y “b”.

Si bien es cierto que entre las Juntas de Usuarios y el ANA existen proyectos que buscan el desarrollo sostenible para un desarrollo agrícola, las Juntas de Usuarios se han pronunciado sobre lo siguientes puntos.

En cuanto a la planificación, existe un plan estratégico, en cual consistió en la creación de las regiones hidrográficas, un plan de trabajo anual y planes de cultivo y riego.

Sin embargo, en cuanto a la infraestructura, la Junta de Usuarios ha indicado el estado de deterioro y escasos fondos e inversión para proyectos de infraestructura, lo cual dificulta la administración de las Instituciones y ocasiona trabas en la distribución del agua.

Por otro lado es necesario mencionar que el problema también radica en los mismos usuarios, destinatarios de estos proyectos, leyes y recursos que el Estado les brinda.  Entre los ejemplos que se puede citar, está el arrendamiento de las tierras, los derechos de participación, de cobranza y tarifa, el derecho de representación del cónyuge e hijos, los usuarios de aguas de filtración que se oponen a efectuar pagos correspondientes a la ley, la existencia de “usuarios” que utilizan agua sin tener derecho de uso, usuarios no agrarios y usuarios que no pagan la tarifa o lo hacen inoportunamente.

El problema de distribución radica también en la manera cómo las la institución pública competente distribuye este recurso a sus usuarios o destinatarios, el plan de distribución y los roles de riego asignados, no se adecuan a la realidad de las distintas regiones hídricas existentes debido a la imprudencia en el control y distribución, ello se suma a interferencia de los dirigentes de los distintos autoridades locales que solo buscan beneficiar a sus comunidades sin pensar en las consecuencias que asumirían las otras comunidades afectadas por la falta de escrúpulos.

Un problema aún mayor radica en los excedentes de agua, desde un punto de vista técnico, el exceso de riego causa filtraciones en las partes bajas de los cultivos por lo que se puede afirmar que existe un “malgasto”, además, son pocos los usuarios que se encargan de medir los excedentes de riego, por lo que esto dificultad la distribución del agua. Otro punto que se debe de resaltar, consiste en que se necesita un diagnóstico de necesidades de drenaje debido a que el sistema de evacuación que se usa en las zonas agrícolas de Ica, es deficiente y son insuficientes, llegando momentos en los que se emplean aguas de drenaje, causando enfermedades a los consumidores. La solución estaría en crear plantas de tratamientos de agua pero su precio en tan elevado que no abarca el presupuesto del ANA y en consecuencia solo constituye una barrera más que supone el avance del subdesarrollo.

En resumen se puede indicar los principales obstáculos en la distribución y administración del agua[10]:

  1. Utilizar el agua sin el correspondiente derecho de uso;
  2. Incumplimiento de alguna obligación establecida en el artículo 57º de la Ley;
  3. Ejecución o modificación de obras hidráulicas sin autorización de la ANA;
  4. Afectar o impedir el ejercicio de un derecho de uso de agua;
  5. Dañar u obstruir los cauces, cuerpos de agua o bienes asociados;
  6. Ocupar o desviar los cauces de agua sin la autorización correspondiente;
  7. Impedir  inspecciones, vigilancia o supervisión de  la ANA;
  8. Contaminar el agua transgrediendo los parámetros de calidad ambiental;
  9. Realizar vertimientos sin autorización;
  10. Arrojar residuos sólidos en cauces o cuerpos de agua naturales o artificiales;
  11. Contaminación difusa del agua subterránea

Dañar obras de infraestructura hidráulica pública y; Contravenir cualquiera de las disposiciones previstas en la Ley o reglamento.

En palabras de Abelardo de la Torre Villanueva (ex -jefe de la Autoridad Nacional del Agua- ANA) menciona que “el problema es la administración. En las redes no hay medidores y se entrega a los usuarios más de lo que se cree que se está dando. Además, la mala política del pasado creó una cultura de cultivo errónea. En el gobierno de Velasco se propició el cultivo del arroz, caña de azúcar y pasto en la costa, cuando estos productos son precisamente para la selva porque requieren mucha agua”. Además añade que “las actividades económicas requieren agua, y si hay conflictos no hay inversiones. La única manera de hacer las cosas bien es dejando que los técnicos hablen. La injerencia política ha frenado mucho, y durante más de 15 años ha impedido que se dé una nueva ley. No hay que olvidar que el agua es un producto monopolístico por cuestión natural. El Estado tiene que intervenir en algunas obras, pero en lo demás debe propiciar que la empresa privada se encargue.

Otro punto fundamental es el costo del agua. A veces se cuestionaba el asignarle un precio al recurso por temor a la bulla, o llamando la atención sobre la pobreza real de los consumidores. Sin embargo, ello no ha permitido ahorrar. Ahora el agua tendrá un pago, que servirá para mantener las fuentes, la infraestructura, el cuidado de los bosques. El agua debe tener una señal de precios para que haya ahorro.”

Sin querer explayándonos, y regresando al problema social que se está tratando, el tema coincide en una de las dimensiones inmateriales de la cultura conocida como la moral, debido a que al momento de examinar los problemas que suceden en la administración y distribución del agua tiene como punto de partida un error que radica en la ética, en la manera en cómo actúan los diferentes actores de este problemas. Desde las decisiones de las autoridades competentes hasta la manera en cómo administrar y organizarse, por parte de los usuarios.

Ello también radica en la idiosincrasia de las personas al momento de solucionar los conflictos en la problemática del agua, y serán los mismos receptores de esta solución, y la historia resaltará o criticará la labor que desempeñará estos.

Entre las alternativas de solución (propuestas por la Autoridad Nacional del Agua-ANA), se tienen las siguientes opciones:

a) Programa información, sensibilización, difusión y capacitación

a.1) Información, difusión y sensibilización: Dirigida a  usuarios de agua subterránea y población en general. Esta estrategia consiste en la difusión masiva con empleo de medios que permita la sensibilización del público objetivo e información  para la toma de decisiones efectiva y eficaz.

a.2) Capacitación y coordinación interinstitucional: Esta idea consiste en la capacitación específica por parte del personal ANA dirigida a los usuarios sobre gestión del agua, eficiencia de riego, etc. Empleo de: cursos, pasantías y apoyo virtual.

Coordinación interinstitucional consiste en la efectiva articulación con las demás instituciones públicas y privadas con el fin de implementar acciones de gestión sincronizada y efectiva con: GOBIERNOS REGIONALES, GOBIERNOS LOCALES, MINAM, MINEM,  OSINERMIN, COFOPRI, SUNARP, Ministerio Público, Fiscalías de prevención del delito y la del ambiente

 

b) Programa  evaluación del acuífero

b.1) Estudio Hidrogeológico del acuífero y control de la explotación: La acción específica radica en la actualización de la información hidrogeológica del acuífero y control de la explotación mediante aforos en los pozos utilizados. Ello comprende la actualización de inventario de fuentes de agua subterránea, geología, geomorfología, geofísica, hidrodinámica, hidrogeoquímica, explotación, recarga y balance hídrico de la napa

b.2) Planificación numérico del acuífero: El acuífero será estudiado mediante modelo de simulación  numérica, el cual permitirá evaluar el estado actual  y futuro de las aguas subterráneas  sometido a diversos escenarios de explotación y de recarga, con la finalidad de determinar la oferta de agua subterránea  explotable y sostenible en el tiempo.

c) Programa de disminución de los volúmenes de explotación

c.1) Determinación de la demanda y de módulos de riego: El módulo de riego se determinara por tipo de cultivo en base al cálculo de su evapotranspiración y la mayor eficiencia de riego.                                                                   La demanda de agua para riego se determinará de acuerdo a los módulos de riego por tipo y área de cultivo que utiliza agua subterránea. La demanda de agua para uso poblacional se calculará en base al número de habitantes y su proyección de crecimiento, con datos del INEI.

c.2) Revisión de licencias y reasignación del volumen otorgado: La demanda de agua calculada  comparada con el volumen  otorgado mediante licencia de uso. Sólo si la demanda de agua  calculada es inferior al otorgado se procederá a modificar la licencia con el nuevo volumen.

c.3) Asignación de agua para regularizar licencia de uso de agua, de existir oferta disponible (asignable): La asignación de agua subterránea se hará en función de la oferta disponible la que se obtiene descontando del volumen explotable  los volúmenes otorgados para riego y otros usos. El módulo anual de asignación (m3/ha/año) se determina relacionando la oferta disponible (asignable) de agua subterránea con el área bajo riego por cultivo que aún no cuentan con licencia de uso de agua subterránea. Para efectos de regularización los usuarios interesados deberán cumplir los requisitos que exige la normatividad vigente.

c.4) Propuesta de cambio de cedula de cultivo: Los agricultores ampliamente informados, por propia decisión y debidamente organizados por tipo de cultivo; deberán reemplazar los cultivos de alto consumo de agua, por otros de menor consumo de agua y mayor rentabilidad hídrica. Considerando las condiciones y demanda del producto en el mercado nacional e internacional, con el fin de establecer cuotas por cultivo que no originen una caída del precio en el mercado.

Ante las alternativas que puedan brindarse para solucionar este problema, son los resultados y el deseo mutuo de superar este conflicto por parte de las juntas de usuarios y la Autoridad Nacional del Agua lo que llevará a que en un futuro cercano problemas como este solo queden en el recuerdo y que sirvan como experiencia para los nuevos desafíos que juntos deberán afrontar.


[2] Cifras estimadas utilizando la encuesta nacional de hogares (ENAHO) 2006

[3] Cifras estimadas al 2008 por el INEI. Estas cifras se han reducido significativamente en los últimos años; entre 1999 y el 2006, la agricultura contribuía con más del

9% del PBI nacional.

[4] Se refiere exclusivamente al valor de producción. No se toma en consideración los costos de producción.

[5] Evaluado a precios constantes de 1994; Exportaciones totales en dólares corrientes

[6] Se refiere al valor de las exportaciones consideradas en el puerto de embarque (en el Perú).

[7] Se refiere a valor de las importaciones puestas en el puerto de destino en el Perú

[8] No hay cifras comparables en otros países; sin embargo, la importación de bienes de capital por US$ 76 millones, revela una baja tecnificación del agro al

compararlo con las hectáreas sembradas en nuestro país, lo que pone en evidencia una inversión promedio anual en tecnificar al agro de US$ 30 por hectárea.

[10] Artículo 120 (Infracción en materia de Agua) de la Ley 29338-Ley de Recursos Hídricos

Autores: Bruno Carranza, Omar Gamero, Jan Lucas Small

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5 respuestas a La mala distribución y administración del agua en las zonas agrícolas

  1. ds14udep dijo:

    Me parece un tema muy importante y sobre todo que tiene un impacto en el largo plazo, ya que el agua es un elemento fundamental para el sostenimiento de la vida y los ecosistemas. Muy valioso el aporte en la formulación de las posibles soluciones para optimizar el uso de este recurso limitado.

    Lucero Sanchez Estrella

    • ds23udep dijo:

      Este artículo está centrado en la mala administración y distribución del agua en las zonas agrícolas. La Autoridad Nacional del Agua (ANA), no ha dado un mayor detalle sobre cómo evitar la alteración de los ecosistemas, aunque es necesario resaltar que este problema (alteración o contaminación) “deriva” a otros problemas que implican un obstáculo a la labor de esta institución pública. Las soluciones que han planteado el ANA en conjunto con las Juantas de Usuarios, varían de acuerdo a la región hídrica.

      Gracias por su comentario

      atte

      Omar Gamero

  2. ds41udep dijo:

    El de cuidar del agua es un tema muy importante hoy en día por todas las razones que dan. Una persona que quiere progresar, también se preocupa por el bienestar de su sociedad y el futuro de esta. No es justo que por haber nacido siglos antes abusemos de los recursos que nos da nuestro planeta. La cultura del ahorro es algo que debemos cultivar en nuestras mentalidades y en la de los que nos rodean. El agua es un recurso limitado que nos pertenece a todos. Sin agua no habría vida, aumentarían las enfermedades, no habrían alimentos, ni muchas cosas más. Es por esto que hay que hacer uso de esta de manera sostenible y duradera para futuras generaciones.

    Daniela Robledo

    • ds23udep dijo:

      Daniela, tienes mucha razón en lo que dices, depende de nosotros cuidar el medio ambiente. Todos somos responsables, no solo de cuidar el agua, sino también de cuidar todos los recursos naturales regeneradores que nos ayudan a poder subsistir.
      Ahorrar el agua es muy importante, lamentablemente la sociedad no tiene clara esa idea porque están más preocupados su beneficio y no en el de los demás.
      Depende de nosotros enseñar a esas personas que no saben, así como a nuestros descendientes, para poder transmitirles todos conocimiento y experiencia.

      Jan Lucas Small R.

  3. ds23udep dijo:

    Muy cierto lo que dices, Daniela. En efecto, la responsabilidad social y moral que tenemos sobre aquello que nos es dado naturalmente trasciende a la respuesta a un utilitarismo momentáneo e individualista. El hombre debe ser capaz de cuidar sostenidamente lo que le rodea, sobre todo si ello es generador y posibilitador de vida.
    El agua no solo tiene un significado vital sino también cultural y, en nuestros casos, religioso. No es coincidencia haberlo elegido como purificador de cuerpo y de alma. Aquellas personas que nos sucederán deben recibir lo mismo que hemos recibido igual o mejorado, nunca empeorado.
    Esperemos juntos, concientizar y concientizarnos poniendo en práctica políticas reguladoras de consumo y de repartición.

    Bruno Carranza Olivo.

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