El Matrimonio: medio para alcanzar la santidad

El matrimonio

¿Qué es el matrimonio? Es la pregunta que muchos nos hacemos a la hora de buscar el significado de nuestras vidas y de las relaciones entre hombres y mujeres de las sociedades del mundo.

La respuesta la podemos encontrar en muchos lugares y de distintas formas, ya sea en el estado y sus leyes que busca el bien común de la sociedad al formar uniones de este tipo,  así como la iglesia, que protege y educa a las personas, ya que el matrimonio forma parte de la institución como sacramento. Nos cuenta Daniel Merino, miembro del Opus Dei, “El matrimonio es el sacramento en el que Dios mismo bendice la unión  de amor incondicional entre un hombre y una mujer, siendo un signo perpetuo y demostrando la fidelidad y el compromiso hacia la Iglesia Católica.”

Pero entonces porqué si el matrimonio es parte esencial de nosotros y busca la santidad en las personas, ahora tratamos de manera desmedida de robarle sus virtudes y nos preocupamos cada vez más en la disolución que en la lucha por lograrlo y porque no podemos ver que nos robamos la oportunidad de ser más persona a través de él. Todo esto se debe a nuestra sociedad y su falta de virtudes. El problema radica según nuestro criterio en la falta de virtudes y el poco entendimiento de las relaciones humanas, la falta de gratuidad que encontramos en la sociedad que busca a través de las relaciones personales un fin utilitario, tratando de poner valor a cada acto que uno hace por el prójimo, olvidándose de actuar y dar sin esperar nada a cambio.

Entonces. ¿Qué es lo que debemos hacer para salvar al matrimonio en nuestra sociedad? La respuesta la encontramos en nosotros mismos y en lo que significa la persona. Para entenderlo mejor veamos el ejemplo de la comparación entre las personas y el mercado.

Si evaluamos al mercado (antropológico) como el lugar de intercambio entre las relaciones humanas y las “empresas” como la finalidad de las interacciones que actúan en él; en primer lugar no podríamos considerar al matrimonio como la empresa que se preocupa por los beneficios (el dar por tener), de esa manera como esposos estaríamos llevando la cuenta de toda acción que realizamos y perdiendo las virtudes del matrimonio como tal. Tampoco podría ser como una empresa del estado, basando la relación en la obligación y de dar por deber, ya que de esta manera el matrimonio carecería de esencia y de amor debido que por obligación no podemos “en amor darnos”. Finalmente encontramos un tercer tipo de empresa, el de la lógica donal que se basa en la gratitud y en el darse libremente a la otra persona. No cabe la menor duda que es aquí donde encontramos al matrimonio, lo encontramos en su libertad, en el “don” y en el hecho de no esperar recibir nada a cambio por nuestro actuar. De hecho podemos ver que la empresa más rica y que al final de cuentas, es más redituable resulta ser la de este tipo, ya que es la única que cultiva y humaniza a la persona como tal.

Ahora que sabemos de qué “empresa” estamos hablando cuando hablamos del matrimonio,  también podemos analizar que por su naturaleza es más importante para la empresa, la oferta que la demanda y esto ocurre ya que para el matrimonio lo más importante es el don y el poder entregarlo. La oferta busca llevar este don a quien lo necesite sin importar si gana a través de él y con la única misión de “satisfacer las necesidades”. Sin embargo también resulta ser la empresa con mayores retos a la hora de sobrevivir en el mercado. Las presiones externas, la preocupación constante de la demanda, la cual le da valor a las personas según su utilidad, son corrientes que afectan de algún modo al matrimonio.

Pero que es lo que se debe hacer para lograr obtener frutos de una empresa así. Si sabemos que la mayor recompensa la da este tipo de empresas, no sería sensato no tratar de hacerla funcionar y ocuparnos de ella; sin embargo, como ya mencionamos antes, este tipo de empresas son las más afectadas y atacadas por las presiones externas ya que son la búsqueda del equilibrio y la caridad de las personas, algo que no ayuda a las empresas que buscan crear consumismo, ni tampoco a las que tratan de generar poder. Por esta razón es la que más cuidado debe tener, es cuidarla como si fuera lo más preciado ya que ella nos permite encontrar nuestra esencia de persona. Y es a través de no ser indiferentes como vamos a lograr de hacer una empresa como esta una empresa fructífera y una empresa sólida. El mirar siempre al esposo o esposa antes que a uno mismo, el darse sin esperar recibir nada a cambio, el tener la capacidad de ser efusivo con su pareja y buscar en conjunto (oferta y demanda) el beneficio mayor para ambos. Es la manera más coherente de tener una empresa de lógica donal.

De esta manera tenemos que además de saber su significado saber su propósito, los dos principales propósitos del matrimonio son: primero la apertura de la fecundidad, que es la manera en la que Dios tiene planeado para nosotros el traer vida al mundo; permitir el inicio de una nueva vida bajo condiciones de amor que permitan un buen desarrollo de ese niño o niña como persona. Y en segundo lugar, la educación de la sociedad, que consiste en ser ejemplo para la sociedad y ser predicadores de la vida cristiana.

Además debemos entender que el matrimonio es también para toda la vida, pero ¿Por qué? La respuesta más clara la encontramos en la Iglesia y su explicación: Es algo que Dios ha unido y que el hombre no puede desunir. Es por eso que el divorcio es algo que la Iglesia Católica no permite, Cristo mismo nos dice: “Yo os digo, quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquella, y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.” (Mc 10,11-12).

Lo más importante, es que cada uno cuide su amor de esposo. El matrimonio es como una plantita que hay que regar cada día para que crezca y esté saludable. Hay que alimentarlo con detalles, con cariño, con esfuerzo y sacrificio ya que por medio de ellos encontramos una vida más plena y feliz.

Dificultades y obstáculos en el matrimonio

La familia es el núcleo de la sociedad, lo que la hace en la institución más importante y valiosa de todo ser humano. Para tener una sociedad cada vez mejor se deberá fortalecer su núcleo. Los principales elementos que amenazan el desarrollo saludable del matrimonio son la falta de perdón y la pornografía.

1. Falta de perdón:

Uno de los principales errores en el que caen con mayor frecuencia las parejas dentro del matrimonio es la falta del perdón. Esta falta de perdón viene siempre de la mano con el resentimiento. Ahora, esa falta de perdón se puede dar principalmente hacia dos personas: los padres y/o al cónyuge. La falta de perdón hacia los padres conlleva a la conocida frase “lo que se hereda no se hurta”; y es que cuando uno ha sido marcado por sus padres negativamente por alguna injusticia, violencia, maltrato o indiferencia, y no se perdona, hay mayores probabilidades de que esa persona vuelva a cometer esos errores hacia su pareja o hacia sus hijos.

Si una persona de 40 años, casada y con hijos, no ha perdonado a su padre por las constantes críticas y maltrato psicológico que este le hacía cuando era niño, quiere decir que ha pasado más de 25 años sin perdonar. Es muy probable que esa falta de perdón haya incapacitado a esa persona en poder perdonar en el futuro, lo cual lo pone también en una posición más vulnerable frente a la capacidad de resolución de problemas con su pareja. Según los psicólogos, las personas que han perdonado más en sus vidas tienen mayor facilidad para perdonar y son más capaces de reconocer sus errores y pedir perdón.

Por tal motivo debemos fomentar el perdón mutuo entre las parejas y el correspondiente hacia los padres es de vital importancia para que un matrimonio esté mejor preparado para seguir adelante y continuar con su papel perfeccionador de la persona.

Para lograr este objetivo, los padres deben ser las principales personas que promocionen el perdón en los hijos desde pequeños. Una buena educación familiar permitirá que las personas desde muy pequeñas practiquen el perdón, y estén mejor preparadas y capacitadas para afrontar y superar problemas interpersonales a lo largo de sus vidas. Esta iniciativa también la deben de tener los colegios. En casos particulares, junto al apoyo de psicólogos y profesores, podrían identificar quiénes son los niños que presentan tendencias de resentimiento y rencores para que luego les puedan hacer asesoramiento.

Cada uno de los miembros de una sociedad, en los lugares en los que estemos, debemos fomentar la práctica de la misericordia y la caridad, que son dos virtudes que van de la mano con la capacidad de perdonar.  Si las personas entienden que todo ser humano es imperfecto y que pueden fallar (no con una visión pesimista del hombre, sino con una perspectiva de entendimiento y misericordia), las personas entenderán que muchas veces las faltas que a uno le afectan no son producto de una mala intención, con la finalidad de perjudicarlo, sino que ha sido como resultado de las circunstancias que estuvo pasando la otra persona, de una falta de aprendizaje o formación, entre otras cosas.

Esto es por un lado, pero por el otro, al reconocer que las personas somos seres imperfectos debemos tener la responsabilidad y el compromiso de esforzarnos en ser mejores cada día (sabiendo que nuestras actitudes y acciones que se basan en el grado de perfeccionamiento de nuestras facultades humanas -intelectuales y volitivas-) afectan a otras personas.

Si promocionamos la práctica del perdón, estaremos fomentando que los niños superen los resentimientos y rencores adquiridos como consecuencias de fallas de las otras personas, y estarán mejor preparadas para perdonar en el matrimonio.

Juan Pablo II tenía bien claro la enseñanza que Dios nos da en la Biblia sobre el perdón: “Debemos perdonar siempre, recordando que nosotros mismos hemos necesitado el perdón. Tenemos necesidad de ser perdonados mucho más a menudo que de perdonar.”

2. Pornografía:

La pornografía daña grandemente la calidad del matrimonio. Lo que hace la pornografía es despersonalizar a las personas y al acto sexual, no tomando en cuenta la dignidad del ser humano, y haciendo apología a la instrumentalización de las personas. Para contrarrestar este mal creemos importante fomentar el autocontrol y la templanza en las personas para evitar caer en la tentación. Por otro lado, creemos que el Estado y las empresas de telecomunicaciones juegan un papel importante para poder disminuir sus efectos.

Hoy en día las personas somos abusadas sexualmente con bastante frecuencia. Por supuesto no en el sentido literal de la palabra, pero sí figurativamente. Día a día, hombres y mujeres, jóvenes y adultos, somos bombardeados por publicidad sexual y apología al sexo despersonalizado y liberal en los distintos medios de comunicación. Mucha publicidad es creada con alto contenido referente a la sexualidad con el fin de llamar la atención de los consumidores. Los programas de televisión también muestran alto contenido sexual, desvirtuando la dignidad y el valor de las relaciones sexuales, y existe mucha facilidad de acceso a contenido pornográfico.

Estos dos elementos (la incitación sexual en las personas y accesibilidad a la pornografía) generan un problema muy serio que debemos frenar y erradicar si es que queremos que los matrimonios se desarrollen sanamente.

Estadísticamente se sabe que las personas casadas que ven pornografía, tienden a “cosificar” a su cónyuge, es decir, a verlo como medio de satisfacción física, buscando solo placer en la relación sexual, desarrollándose así el egoísmo. Esto daña el matrimonio y predispone a la persona que ve pornografía a buscar placer así no sea con su pareja, dándole cabida a la infidelidad. Podemos ver que se va creando un círculo vicioso que va incrementando los obstáculos para el desarrollo de un matrimonio saludable, que paralelamente no permite la santificación de las personas.

Para combatir la pornografía, las personas casadas como no casadas, debemos practicar la castidad. La castidad es la virtud que nos permite autocontrolar alegremente nuestras emociones sexuales. Se dice que es alegre porque dicho autocontrol es producto de una decisión racional que realiza la persona al reconocer que eso es lo que más le conviene. Ese autocontrol también es por amor, ya que por amor a uno mismo se autocontrolará el apetito sexual para proteger la integridad personal; por amor al futuro cónyuge (en el caso de las personas que todavía no se casan) no verá pornografía ni  tendrá relaciones sexuales con otras personas; y por amor al cónyuge no se contaminará la mente que  amenaza en cegar e ignorar la dignidad del ser humano. Pero principalmente por amor a Dios, la persona obedecerá con gratitud y confianza sabiendo que lo que Dios pide que cumplamos no es nada menos que una muestra de su amor eterno que quiere evitar que hagamos cosas que nos van a hacer daño. De esta forma, las personas que practican la castidad adquieren madurez y capacidad de afrontar un compromiso: el matrimonio.

Si todos nos esforzamos en actuar conscientemente y valoramos la dignidad de las personas (lo que nos permitirá actuar con amor), junto con las herramientas que hemos propuesto (el desarrollo de las virtudes humanas: perdón, castidad, sacrificio, etc.) podremos tener cada vez más matrimonios que se atrevan a ir contra la corriente a las tendencias y creencias que la sociedad actual nos quiere imponer, y lograremos tener una sociedad con  matrimonios más saludables, y por lo tanto, con personas mejor desarrolladas.

Autores: Jose Arruza, Stefano Zust

 

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14 respuestas a El Matrimonio: medio para alcanzar la santidad

  1. ds14udep dijo:

    Me parece acertada la castidad como medio para llegar a entender y tener un buen matrimonio siendo este aprobado por Dios. Sin embargo, la cantidad de divorcios en la actualidad es excesivo y la idea que las personas tienen del matrimonio en sí es errónea. Me hubiera gustado que expliquen algunas soluciones a estos problemas que son originados desde que uno es pequeño, en el mismo entorno familiar. Si bien los católicos tenemos al Papa y a los sacerdotes que nos guían, no todos tienen una educación cristiana desde pequeños que les de la base necesaria para desarrollar un juicio lo suficientemente fuerte como para no creer todo lo que dice la publicidad sobre el matrimonio.

    Sue Gómez.

    • Hola Sue, es verdad, no todos tienen la fortuna de nacer en una familia constituida ni tampoco de estar cerca a una guia religiosa que los pueda encaminar hacia una vida santa. Pero lo que si tenemos todos y cada uno de nosotros es la moral y la idea del bien dentro de nosotros, con lo cual la solución para todas aquellas personas a las que nos referimos se encuentra en buscar en si mismos el bien superior con el fin de encontrar a traves de esa búsqueda humana y natural la santidad y el compromiso hacia lo que su convicción los llama.

      Jose Arruza
      Stefano Zust

  2. ds5udep dijo:

    Buen artículo y muy buenas explicaciones del matrimonio. El buen matrimonio es el sacramento que representa a Dios en su perfección, a la Santísima Trinidad, la unidualidad del hombre y la mujer se da gracias al amor que se tienen como Dios padre, Dios hijo y el Espíritu Santo. Pero, como dice Sue, hubiera estado el artículo completo si planteaban las soluciones respecto a esos dos problemas.

    Tooru Ogata

  3. ds25udep dijo:

    Excelente artículo, muy interesante. Concuerdo con ustedes en que es fundamental cultivar en los más pequeños la iniciativa del perdón y con ella la importancia de saber escuchar a los demás y pensar en el prójimo. Bases indiscutibles para toda relación personal y por supuesto, como bien lo expresan, para una unión matrimonial en donde el bien del otro y el proyecto en conjunto deberían ser la motivación para día a día fortalecer ese amor entre hombre y mujer, hijos de Dios.

    Claudia Suárez Ch.

  4. ds14udep dijo:

    Me parece un muy buen articulo. Concuerdo que el perdón es algo importante y entiendo el tema de perdón hacia los padres, pero me hubiese gustado que digan un poco más del perdón en la misma pareja. En mi opinión, siempre es bueno perdonar, pero al mismo tiempo perdonar no significa “olvidar” ya que si tu esposo o esposa te hace mucho daño, por perdonarlo no significa que debas “perdonar” todo y seguir soportando los abusos.
    Angela Solórzano

    • ds27udep dijo:

      Efectivamente Angela, el perdón siempre va a estar enfocado en el futuro: en lo que quiero que pase. Uno perdona porque quiere seguir con una relación y porque quiere librarse de algo, que si no lo hace, lo mantendrá prisionero de resentimientos, cólera y llanto; sin embargo, la confianza sí se basa en el pasado, en lo que sucedió, por lo que se debe tener mucho cuidado en fortalecerla y no romperla. La reincidencia en actos negativos es lo que más afecta la confianza, por lo que recomendamos que se perdone siempre, pero que la otra persona también se esfuerce en restablecer esa confianza.
      Saludos!

      Jose Arruza
      Stefano Zust

  5. ds30udep dijo:

    Muy buen artículo Stefano y José, efectivamente son dos puntos que obstaculizan que exista una relación armónica en un matrimonio. Personalmente, considero que depende también de la falta de comunicación pues generaría un tipo de distanciamiento y poco a poco el lazo de confianza se va perdiendo entre la pareja lo que podría llevar a algún miembro de la pareja a cometer un acto que falte al matrimonio como la infidelidad. Considero que la base sólida de todo matrimonio es la comunicación constante y llevar a la par los papeles y funciones tanto de cónyuges como de padres.
    Ricardo Márquez

    • ds27udep dijo:

      Así es Ricardo! La falta de comunicación también afecta mucho las relaciones, donde usualmente se presenta más como causa que como síntoma. Es decir, si un matrimonio empieza a experimentar falta de comunicación, lo más probable es que hay algo detrás de eso, desinterés, por ejemplo, basada en la indiferencia, o por egoísmo (enfocándose en los propios intereses y desentendiéndose del cónyuge), por tal motivo, recomendamos el cultivo de las virtudes, pues son las herramientas que nos aseguran el mejoramiento como personas.
      Saludos!

      Jose Arruza
      Stefano Zust

  6. ds33udep dijo:

    Felicitaciones por el articulo, me gustaron mucho las analogías que utilizaron para explicar la esencia del matrimonio y el don que este significa. Considero que muchas parejas entran al matrimonio sin saber ni entender está lógica donal, que comentan, tan vital para el éxito real de un matrimonio cara a Dios.

    Saludos
    Claudia Benavides

  7. ds25udep dijo:

    Muy buen tema, es cierto que hoy en día las personas ya no buscan el matrimonio, lo que hace es convivir con otras personas, pero no llegan a consumarlo en amor. Otro problema es que la gente no entiende el significado de matrimonio pero igual se casan, es por eso que hoy en día hay muchos divorcios, las parejas no se soportan, no se entregan plenamente al otro, no caminan de la mano de Dios.
    Es triste esto porque cada vez hay menos matrimonios en el mundo o también hay más divorcios. Existen menos familias constituidas bajo el sacramento del matrimonio.
    Brenda Cebrian

    • Hola Brenda, Si es muy lamentable ver incluso tantos matrimonios que se realizan entre personas que no se encuentran en la gracia de Dios, como para recibir el sacramento. Lamentablemente la sociedad ha influido en esto haciendo que las parejas se casen por moda sin tener conciencia de la responsabilidad que aceptan al consagrarse en el matrimonio. Es cuestión de ser responsables de nosotros mismos y de nuestra sociedad futura para lograr un cambio verdadero.

      Jose Arruza
      Stefano Zust

  8. ds16udep dijo:

    Me parece que su manera de entender el matrimonio es sumamente interesante y, efectivamente, contribuye a que la sociedad crezca en valores. Sin embargo, ¿No creen que una pareja homosexual podría ser parte de dicha institución de la misma manera que lo es una pareja heterosexual?

    Por otro lado, si se plantea que las personas no casadas deben practicar la castidad y los homosexuales no deben casarse, ¿Se está planteando que toda relación sexual entre homosexuales es inmoral?

    • ds27udep dijo:

      Hola, nosotros no creemos que las parejas homosexuales puedan contribuir de la misma manera que una pareja homosexual por varios motivos, pero mencionándolos brevemente son los siguientes:
      En primer lugar, las parejas homosexuales van en contra de la misma naturaleza, no respeta la ley natural y el orden de las cosas. Prueba de ello es la inviabilidad física de las relaciones homosexuales y las repercusiones que tiene. Toda actividad que haga el hombre debería mejorarlo como persona, incluyendo todas sus dimensiones. Sabemos que las personas tenemos cuerpo y alma, y si una actividad que es realizada de forma racional y voluntariamente perjudica alguna de estas dos dimensiones ya podemos considerar que no está siguiendo un buen camino, más aún cuando daña ambas dimensiones! Las relaciones deben tener siempre un objetivo, una meta, sino son como fuentes de agua que deja de circular y se empozan… y cuando sucede eso poco a poco se comienza a deteriorar. El problema de las parejas homosexuales es que, si bien dicen basarse también en el amor, realmente no lo hacen, porque amar significa algo mucho más aya de sentir algo por una persona, significa querer lo mejor para esa persona y actuar consecuentemente. Con el solo hecho de considerar que las relaciones sexuales homosexuales causan enfermedades (un hombre homosexual tiene una probabilidad 17 veces mayor de sufrir cáncer de ano que un hombre heterosexual – dato que claramente nos muestra que las relaciones homosexuales de por sí perjudican) nos muestra que este tipo de relaciones no están basadas en el amor. Es por eso que, si una relación no está basada en lo que uno aporta en ella, sino en lo que se saca de ella, no será de ayuda para la sociedad en general, pues, si no aporta en la persona que cree amar, cómo aportará en las personas que ni si quiera conoce?
      Por otro lado, debemos aclarar que las personas homosexuales no son malas personas, los psicólogos afirman, por los estudios que han realizado, que la gran mayoría de ellos actúan así por hechos dramáticos que han sufrido en la infancia o por confusiones que no llegaron a aclarar (algunos por simple perversión). Es por eso que rechazamos cualquier tipo de acto homofóbico y prejuicio que pueda haber contra estas personas, pues en ellas hay mucho potencial. Muchas de ellas son muy buenas personas, con muy buen corazón, pero podrían ser mejores si eligieran los medios correctos.
      Saludos!

      Jose Arruza
      Stefano Zust

  9. ds1udep dijo:

    ¿Como vivir la castidad estando casado?, para las personas (la mayoria) entiende por casto a aquella que aun no ha tenido relaciones.

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