Racismo y discriminación en el Perú

¿Qué tienen en común un jugador de fútbol de piel oscura que juega en el Cusco contra el equipo Real Garcilaso, una señora que asiste portando vestimenta tradicionalmente andina a ver una película en el cine de un distrito acomodado y un periodista gráfico que cubre la noticia de un accidente automovilístico nocturno? Los tres han sido víctimas de injurias hirientes y de discriminación por tener los rasgos físicos de los pueblos históricamente sometidos. Esto en el Perú, un país pluricultural, sigue siendo un problema latente, pese a los discursos de inclusión social que los políticos han venido pronunciando en los últimos años.

En el presente artículo describimos brevemente la situación actual en el Perú en torno al racismo y a la discriminación. Luego presentamos algunas de las opiniones de personas que han estudiado el tema. Nuestra principal fuente ha sido el libro publicado por el psicoanalista peruano Jorge Bruce titulado “Nos habíamos choleado tanto”. En este libro, el psicoanalista analiza desde su óptica el problema e intenta darle explicaciones psicoanalíticas. Hemos podido sacar muchas conclusiones interesantes leyendo este libro, el cual creemos que debería ser de lectura obligatoria para los peruanos interesados en el tema. También consultamos dos entrevistas: una realizada precisamente al psicoanalista Jorge Bruce y otra al antropólogo Roberto de la Puente, director del documental sobre el racismo en el Perú titulado: Choleando. Finalmente, con la visión más amplia del problema que obtuvimos a partir de la consulta de las fuentes, intentaremos plantear posibles medidas que podrían contribuir a mejorar la situación.

En el Perú, la palabra clave asociada al racismo es “cholo”. Se trata de un término que se utiliza a menudo para nombrar a las personas con rasgos indígenas. El diccionario de la Real Academia Española define este término o bien como “Mestizo de sangre europea e indígena”, o como “Dicho de un indio: Que adopta los usos occidentales”. Esta última definición pareciese aplicarse más al caso del Perú, país en el que resulta difícil ignorar que ese término tiene una connotación despectiva. Si bien a veces se utiliza incluso con cierto orgullo, como cuando el ex presidente Alejandro Toledo dejaba que lo apodaran “el cholo”, hay un sinnúmero de casos en los que puede escucharse la utilización de esa palabra con la intención de herir.

El diccionario de la Real Academia Española define el término racismo como: “Exacerbación del sentido racial de un grupo étnico, especialmente cuando convive con otro u otros”. Un concepto bastante relacionado con el racismo es el de discriminación. La RAE define a su vez esta como: “todo acto de separar a un individuo de una sociedad o bien denigrarla de una forma a partir de criterios determinados”. Se puede discriminar por color de piel, raza o etnia, linaje, nacionalidad, religión, gustos o elecciones de consumo, sexo, capacidades, etc. Nosotros nos enfocaremos en el racismo, el cual tiene un matiz diferente al de la discriminación racial pero es básicamente lo mismo para el caso que vamos a tocar en un país como el Perú.

Cuando le preguntan a Roberto de la Puente cuál cree que sería el problema de fondo, este responde:

El problema de fondo, a mí me parece que es que no nos reconocemos como iguales, o sea desde que se ha fundado nuestro país como país, no existe tal cosa como el sentido común de que todos nosotros en realidad, en el fondo, somos iguales, somos semejantes.”[1]

***

La historia del Perú ha transcurrido de manera tal que la población se conforma por una gran mayoría de personas con rasgos andinos que vive en una situación socioeconómicamente peor que una minoría acomodada, compuesta casi exclusivamente por personas de raza blanca. Es decir, habría una distribución desigual en los bienes que correría pareja con una clasificación racial, étnica y cultural.[2] Esto es algo que podría haber ocasionado que aquel discurso retrógrado de que habría cierta superioridad intelectual de la raza blanca sobre la raza indígena sea más difícil de erradicar por el hecho de estar en cierto modo reforzada por la distribución de los bienes económicos. Igualmente, la peor educación a la que han tenido acceso las personas de bajos recursos ha dificultado eliminar el racismo en el Perú. Para el psicoanalista Jorge Bruce, es necesario que la educación mejore.

Si bien el discurso de las autoridades e instituciones ha cambiado y busca la inclusión de todos los peruanos, sería más difícil plasmar esto en la realidad. Jorge Bruce cree que esto se debe a que en el racismo se trataría de un problema que opera en la intersubjetividad social. Para erradicarlo habría que cambiar las estructuras mentales, pero estas cambian con menor lentitud que las estructuras políticas, económicas y sociales.[3]

El psicoanalista Jorge Bruce cree el racismo y la discriminación producirían un malestar en la cultura, pues habría resentimiento en los discriminados y remordimiento en los discriminadores. Sin embargo, los insultos racistas siguen siendo muchas veces los predilectos. Ese se debe a que serían los insultos más hirientes. Conseguirían herir porque en el receptor del insulto podrían evocar el miedo a ser excluido de los privilegios solo por el aspecto físico.[4]

No es tan sencillo determinar con exactitud las razones por las que algunos de los agentes involucrados en el problema del racismo actúan como lo hacen, pero pareciese que los discriminadores se comportan de esa forma porque son los beneficiarios de la discriminación racista. Este les permite sentirse mejores o superiores. Igualmente, como se señala en el libro “Nos habíamos choleado tanto”, no hay suficiente conciencia sobre el problema entre aquellos involucrados. Por otra parte, el autor del libro plantea la idea de que los discriminadores podrían actuar de ese modo por miedo. Más precisamente, el autor cree que los discriminadores, que corresponden a las clases socioeconómicas altas, se comportan de modo racista porque es un modo de mantener a las clases sociales más bajas, entre las cuales predominan las personas de raza andina, bajo control. Los discriminadores creen que si estos tuviesen acceso a una mejor educación y pudiesen salir de la pobreza, podrían perder algunos de los privilegios con los que siempre han vivido.

En cuanto a los discriminados, el psicoanalista Jorge Bruce asevera que en el Perú subsiste una especie de tolerancia generalizada para con el tema del racismo. Inclusive se recurre en la vida cotidiana a apelativos racistas como “cholita” o “negrita” como expresiones de cariño. El autor cree que no se es suficientemente consciente de que estas palabras contienen una carga racista segregacionista.

***

Creemos que dos de los principales agentes responsables de que no mejore el problema del racismo y la discriminación en el Perú son aquellos encargados de la educación y de la publicidad en el Perú. Sobre los primeros, nos referimos a las autoridades encargadas de la educación tales como el Ministerio de Educación. Es sabido que el nivel de la educación en el Perú es de los más bajos en el continente americano. Así lo han revelado pruebas académicas realizadas en varios países. Esto sin duda dificulta la situación, ya que sin una buena educación no hay una buena base cultural y, sin esta, el criterio y los valores de las personas no podrán estar suficientemente bien cimentados. Asimismo, los primeros educadores de toda persona deben ser sus padres. Si estos no han recibido una adecuada educación no podrán inculcar a sus hijos correctamente los valores.

La educación en el Perú debe mejorar de manera que todos los peruanos seamos conscientes de que vivimos en un país multicultural, en el que hay mucha desigualdad y en el que históricamente la población andina, que naturalmente es la gran mayoría de la población del Perú ha sido sometida y condenada a la pobreza. Afortunadamente esto ha ido cambiando en los últimos anios y seguirá haciéndolo. Cada vez es más común encontrar individuos de rasgos andinos con ingresos de clase media o alta. No obstante, este progreso está sucediendo de manera muy lenta. Por lo tanto, seguirá habiendo una inmensa mayoría de habitantes con rasgos indígenas en la pobreza. Igualmente, seguirá sin haber casi ningún peruano con rasgos europeos o nórdicos que sea pobre. Todos los peruanos deben ser conscientes que esta descomunal desigualdad se debe a cómo transcurrió la historia del Perú y no a ningún tipo de superioridad de los individuos de tal o cual ascendencia. Por otra parte, mientras solo se tenga acceso a una educación de calidad en colegios y universidades privadas, seguirán teniendo acceso a una buena formación profesional principalmente las personas de clase media y alta. Así, las personas de las clases sociales bajas, conformadas por personas casi exclusivamente de rasgos andinos, seguirán teniendo desventajas para formarse y conseguir buenos puestos de trabajo que les permitan mejorar su situación socioeconómica. Creemos que con menores desigualdades socioeconómicas los peruanos nos sentiríamos también más similares entre nosotros y el racismo menguaría.

El otro gran responsable de la obstaculización en el avance hacia un país sin racismo y discriminación es la publicidad, sobre la que se enfoca mucho el psicoanalista Jorge Bruce en su libro. Como bien señala el autor, en el Perú los catálogos de productos de vestir muestran siempre sus diseños siendo vestidos por modelos de rasgos europeos, pese a que la población peruana está compuesta por una minoría de personas con estos rasgos. Se trata de algo que ocurre de forma generalizada, pues lo mismo ocurre con las publicidades de otro tipo de productos. Para el psicoanalista, cuando la gran mayoría de peruanos ven en las pancartas publicitarias rostros que supuestamente corresponden a los ideales de belleza física, que son muy distintos a los propios de esa mayoría, debe producirse un sentimiento negativo en estas personas.

Los publicistas justifican este afán por desarrollar su labor de esta manera debido a un concepto que guía su accionar llamado “aspiracionalidad”. Según este, la publicidad es eficiente cuando muestra aquello que uno considera bello estéticamente y que quisiese llegar a ser. Sin embargo, Jorge Bruce cita al investigador de mercado Rolando Arellano para brindar argumentos en contra de este convencionalismo publicitario. Así, el psicoanalista cita primero que: “…en Lima solamente el 12% de la población se autodenomina blanca, (aunque por observación solamente el 8% lo sea), mientras que el 88% restante se autodenomina (sin ocultarlo) como mestiza, andina, negra o asiática. En otras palabras, solamente un 4% de los limenos aspieran a ser blanco sin serlo”[5]. Un segundo argumento contra la “aspiracionalidad” es, como cita Jorge Bruce en la página 71 de su libro,  algunos estudios habrían hallado que en ocasiones los mensajes “aspiracionales” podrían ser contraproducentes, ya que se produciría un rechazo cuando los modelos presentados son demasiado lejanos a lo que el público objetivo podría aspirar. En tercer lugar, el investigador de mercado citado por Jorge Bruce se pregunta si no será en realidad lo que ocurre que algunos peruanos quisieran ser blancos debido a la insistencia de la publicidad por colocar a dichos modelos. Es decir, no ocurriría que primero es la aspiración y luego se aprovecha, sino que se condiciona a las personas por medio de la publicidad a que aspiren a ser blancos.

Como bien indica Jorge Bruce, es interesante que sea un propio investigador de mercado, alguien que está metido en lo que se refiere a publicidad, el que esboce argumentos en contra de la “aspiracionalidad” y proponga romper con el convencionalismo adoptado. Creemos que una transición hacia una publicidad libre de racismo podría ayudar mucho a reducirla.

Creemos que la situación del problema del racismo y discriminación en el Perú podría mejorarse mucho si las autoridades lograran mejor la situación de la educación y de la publicidad. Respecto a lo primero es bueno que sea consciente del bajo nivel educativo que subsiste en nuestro país. Las autoridades están llevando a cabo programas de mejoramiento de la educación en las provincias, donde el desarrollo del país es muchas veces considerablemente inferior al que se encuentra en Lima. Si la educación sigue mejorando y se disminuye la brecha de desigualdad en las posibilidades de formación de las personas disminuirá la terrible correlación que ha habido en el país entre aspecto físico y categoría socioeconómica. Por otro lado, donde no creemos que se estén haciendo avances es en ayudar a que la publicidad sea menos nociva para el problema que estamos tratando.

En nuestra opinión, ya que las empresas publicitarias no hacen mucho por contribuir al mejoramiento de la situación de discriminación y, más bien, permanecen indiferentes ante el problema, creemos que las autoridades deberían pensar en algún modo de influir positivamente. Por ejemplo, pensamos que el gobierno, o alguna institución designada, podrían dar facilidades para aquellas publicidades en las que figuren personas de rasgos indígenas, de forma tal que deje de existir una parcial exclusividad de propagandas con personas de rasgos blancos. Estas facilidades podrían ser subvenciones económicas.

 

 

[1] Entrevista a Roberto de la Puente. (https://www.youtube.com/watch?v=yDNC6HfJ6V8)

[2] BRUCE, Jorge. Nos habíamos choleado tanto. Fondo Editorial USMP, 2007. P. 29

[3] BRUCE, Jorge. Nos habíamos choleado tanto. Fondo Editorial USMP, 2007. P. 39

[4] BRUCE, Jorge. Nos habíamos choleado tanto. Fondo Editorial USMP, 2007. P. 41-42

[5] BRUCE, Jorge. Nos habíamos choleado tanto. Fondo Editorial USMP, 2007. P. 71

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20 respuestas a Racismo y discriminación en el Perú

  1. ds1udep dijo:

    Me parece muy interesante las propuestas de solución, puesto que los medios de comunicación y la publicidad son de gran influencia en la sociedad, pienso que al haber un cambio ahí, se lograría llegar a mas personas en menos tiempo, incluso antes de lograr un cambio con la igualdad en la educación y la descentralización de esta, sin dejarla de lado, puesto que es muy importante,pero, a mi parecer de largo plazo.
    Gerardo Patiño
    Sandra Sotelo

    • ds22udep dijo:

      Efectivamente, creemos que el impacto de una mejora sustancial en una publicidad más representativa del Perú sería de gran importancia. También es cierto que la educación se mejor a un plazo mayor. Como bien manifiestan, si mejoran estos dos aspectos tendremos un país menos discriminador por por temas raciales. Rubén Neyra y Víctor Zamora

  2. ds18udep dijo:

    A mi parecer la discriminación también tiene que ver con la conciencia, ya que las personas creen que decir términos como “negrita” o “cholita” está bien y no son conscientes del efecto de sus palabras, y yo creo que la solución frente a esto es hacer saber que estos términos no son para nada cariñosos sino que segmentan y separan a personas iguales, con los mismos derechos. También creo que te ha faltado decir que muchas veces los mismos discriminados discriminan; por ejemplo es muy común ver que entre personas de rasgos indígenas y personas de rasgos afro se discriminen, lo cual es deplorable porque en vez de tratar de erradica este mal lo profundizan. Gracias.

    Kerly Garavito Canales

    • ds22udep dijo:

      De manera general no creo que sean adjetivos que segmenten y separen a personas iguales con los mismo derechos, sin embargo pueden darse casos. Y si estamos de acuerdo que es cuestión de concientización y conocimiento de nuestra historia.
      Kerly, de acuerdo a tu segunda idea en donde hablas de que los discriminados discriminan, pues tienes razón al decirlo, podríamos estar hablando de que en defensa también se discriminen entre razas.
      Lo que sucede en nuestro país en mayoría es más una cuestión de que la mayoría somos cholos, sin embargo nos choleamos por querer herir y decirle al otro que es más cholo, eso tomando a la palabra cholo como indígena y no como su significado original que fue explicado anteriormente.

      Víctor Zamora y Rubén Neyra

  3. Creo que se no se debe condenar la palabra “cholo” ya que forma parte de nuestra cultura y vocabulario popular, por ejemplo cuando con los amigos nos llamamos “cholito” no tiene ningún afán de discriminar a nadie. Lo que si creo debe condenarse es la marginación y la exclusión que existe en la sociedad que pretende crear barreras cada vez mas grandes entre diferentes estratos sociales, cuando vemos por ejemplo clubes que no permiten la inscripción de personas con rasgos indígenas por la simple molestia de los socios, eso es discriminación

    Jose Arruza

    • ds22udep dijo:

      Muy de acuerdo con tu comentario. En el caso de lo clubes que mencionas sería apropiado que ellos(Clubes) den el ejemplo incluyendo a la gente que es monoría y que además es físicamente diferente. Si no está de acuerdo la mayoría por exclusión o discriminación, pues es hora de cambios; las leyes estan muy claras, sin embargo no todos tienen conocimiento de ellas. Un dato más a que es cuestión de educación.
      Víctor Zamora y Rubén Neyra.

  4. ds3udep dijo:

    Me pareció muy bueno el articulo, ya que presenta buenas soluciones y argumentos. En mi opinión, existe una gran influencia por parte de los padres, la educación que se recibe tanto en casa como en la escuela, la publicidad que hay en los medios, etc. y ellos al ser influencia deben de enseñar a aceptar y tolerar las diferencias entre personas.

      • ds22udep dijo:

        Ciertamente la educación recibida en el hogar, escuela, universidad o trabajo es la que hará que las personas tomen conciencia de que son diferentes y no deben discriminarse.
        Como decía mi profesora de Filosofía, antropóloga de la Universidad de Piura: “Sentirse superior a otro no solo es injusto sino es estar fuera de la realidad. Es una forma de negarse a sí mismo porque todos pertenecemos a la familia humana. El problema es que hay quienes consideran que el mestizaje no ha sido conveniente y aparecen estos desprecios”
        Víctor Zamora u Rubén Neyra

  5. ds30udep dijo:

    Creo que este es un tema de nunca acabar, de por sí el Perú está a años luz de que pueda existir convivencia entre la diversificación de personas que existe en el Perú y entender que todos somos iguales y contamos con los mismos derechos y deberes. No obstante, también considero que el tema del racismo ha sido bastante manipulado y cualquier acción percibida de forma despectiva es un caso de discriminación. Siendo específico me refiero a lo sucedido en el verano de este año en la pastelería San Antonio en el local de Angamos en San Isidro donde un hombre de rasgos andino afirma haber sido discriminado al no ser atendido por una de las camareras cuando posiblemente se haya tratado de un simple mal servicio por parte de la susodicha (que suele pasar en las empresas de este rubro donde sus colaboradores no tienen presentes las políticas de atención al cliente).

    Ricardo Márquez

    • ds22udep dijo:

      Sin duda la atención al cliente no es siempre la mejor y los motivos de un mal trato pueden ser malinterpretados. En ocasiones puede ser complicado discernir si se trata de racismo u algún otro motivo. Quizá si hay algo positivo de ello es que demuestra que el tema del racismo esta más presente que antes en las mentes de los peruanos y esto es importante para que cada vez más peruanos sean conscientes del problema y continúe solucionándose. Víctor Zamora y Rubén Neyra

  6. ds19udep dijo:

    Destacable articulo , personalmente pienso que la discirminacion en el pais ( como en el mundo ) es un tema que defnitivamente ha sido objeto de malas interpretaciones sociales.

  7. ds19udep dijo:

    Miguel Angel Paredes

    • ds22udep dijo:

      De acuerdo. Es una cuestión de ver nuestra historia y darnos cuenta de cómo en la actualidad hay una inmensa pluriculturalidad. También creemos que se involucra la formación personal, la cual si se da de manera óptima nos hará más tolerantes ante las diferencias de cualquier índole.

  8. ds10udep dijo:

    El racismo como tal es un pensamiento absurdo y mas aún en el Perú ya que somos un país pluricultural. A mi parecer en el Perú hay un rechazo a la identidad ancestral de lo que somos por lo que mi sugerencia podría ser instaurar quechua como un curso obligatorio en los Colegios

    • ds22udep dijo:

      Interesante propuesta. Quizá al menos los colegios deberían brindar la posibilidad a sus alumnos de aprender el quechua como un electivo. Efectivamente, la conexión con nuestro pasado y nuestros ancestros debería ser reforzada por las entidades educativas. Quizá la descentralización permitiría también conocer más el Perú y ampliar así el sentido de pertenencia. Esto contribuiría a sentirnos más iguales los peruanos entre nosotros.

  9. ds20udep dijo:

    Yo creo que el uso de palabras tan demonizadas como cholo, negro, chino. etc. no es en sí mismo negativo, sino que esto depende de la intención con la cual se dice, y la ideología que subyace en la persona que las utiliza, Por ejemplo, en el Perú se utiliza de manera despectiva, a causa de un racismo, originado en mi opinión por las diferencias de costumbres y por el choque cultural entre la alta sociedad limeña y los emigrantes de provincias; pero también hay un uso jocoso, que proviene de la criollada peruana, el cual no es negativo, porque si bien hace referencia a una diferencia física, no supone que dicha diferencia haga a unos superiores respecto de otros. El tema es ese, no pretender que no existen diferencias físicas, y no ser excesivamente sensible cuando se toca este tema, no tiene porque ser tabú, el racismo se da cuando se quiere establecer jerarquías entre las razas por el motivo que sea, no cuando se menciona las diferencias existentes. Puede ser negativo en el sentido que para mucha gente es ofensivo que se hable de sus características físicas, pero no se puede calificar de racismo. Por ejemplo, nadie habla de discriminación cuando se hacen referencias humorísticas acerca de las tallas de los jugadores de básquet, o del peso de los luchadores de sumo, etc.

    Mario De La Cruz

    • ds22udep dijo:

      Ciertamente el problema del racismo se da cuando hay discriminación. En ocasiones puede resultar no muy sencillo distinguir cuándo hacer una referencia las razas es inofensivo y cuándo puede ser nocivo. Donde debe trabajarse es en la conscientización de que la raza de por sí no condiciona las capacidades de una persona. El problema del Perú proviene de las desigualdades socioeconómicas, que lamentablemente han estado correlacionadas con los rasgos. Es así que históricamente la clase que ha tenido un mayor acceso a una buena educación ha sido la minoría blanca. Entonces no es que una persona de rasgos andinos en promedio sepa menos por tener esos rasgos, sino que sabe menos porque históricamente las personas de esos rasgos han tenido acceso a una educación de menor calidad. La solución del problema del racismo no solo pasa por una mayor educación y conscientización, sino también por una mayor igualdad socioeconómica. Si todos somos más parecidos socioeconómicamente, nos sentiremos más iguales entre todos los peruanos. Rubén Neyra y Víctor Zamora.

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